"Inaugurado en 2007, se
encuentra situado dentro el estadio Santiago Bernabéu,
con acceso a través de la puerta 46, por la calle Concha Espina
de Madrid o mediante su ascensor privado.
Las piezas nobles de vacuno a la parrilla son su especialidad:
Chuleta, entrecot y solomillo… a las que añadir el steak tartar
de solomillo y los inigualables asados, chorizo a la brasa, morcilla de
Burgos
frita con pimientos rojos, chuletillas de cordero lechal y todo aquello
que puedan anhelan los apasionados por la carne. Entre sus pescados a la
parrilla son dignos de mención el pulpo
gallego a la brasa, el rape de barriga negra a la brasa o al horno y las
cocochas de merluza al pil-pil o albardadas. Un amplio abanico de ensaladas
y guarniciones completa estas opciones y de sus postres recomendamos la
tarta de chocolate fondant hecha en casa
y el sorbete de sidra D.O.P. Asturias."
(Extraído de su página
web)
Fundado en:
2007
Chef:
Josean Uriarte
Jefe de sala:
Victor Díaz
Sumiller:
Victor Díaz
El restaurante
pertenece al grupo La Máquina, regentado por la familia Tejedor.
La Cofradía Club del Tragón ha estado en cuatro
de sus restaurantes: en La Máquina, cenas Nº 58 y
Nº 73, en Casa
Narcisa, cena Nº 240,
en Casa Quirós,
cena Nº 245 y
en La cantina de las cuatro Torres, cena Nº 286.
El precio medio estimado por persona
en la fecha de la cena es de 50 €.
COMENTARIOS:
Las cañas: Las tomamos, parte en el bar
del restaurante y parte en la mesa. Con las dos primeras, en la
barra, nos pusieron un platito de aceitunas gordas sin hueso, con
las de la mesa nada. Cada
copa la cobran a 2,80 € y el botellín de tercio a 3,00 €.
Nombre: La
Esquina.
Hace referencia a la ubicación del restaurante en la manzana que ocupa
el estadio Santiago Bernabeu.
Carta
en la web: Si, con precios y algunas pocas fotos.
Carta de
vinos en la web: Si, con precios.
Local: Está situado dentro del estadio de
futbol del Real Madrid. Se accede desde el exterior por la calle
Concha Espina. Es un local grande precedido por una barra y con ventanales
desde donde se divisa el campo de futbol. En verano se amplía el
restaurante habilitando, sobre las gradas, una terraza. Se accede
a ella mediante unas escaleras y está estructurada en dos
plantas, la más cercana, cubierta, se dedica al comedor con
mesas en dos filas paralelas al estadio y la siguiente, más abajo,
se destina a terraza de copas. Nos pusieron cerca de las escaleras
en una mesa adecuada en tamaño para los cuatro comensales.
La separación
entre las mesas es correcta. La iluminación se consigue mediante
postes a modo de farolas y otros focos complementarios. Las luminarias
están situadas en medio
del pasillo
lo que dificulta
el trasiego de clientes y camareros que para evitarlos pasan pegados
a la mesas resultando a veces incómodo. El suelo, es una tarima
forrada y en algunas partes no solo hace ruido a su paso sino que
provoca más de un traspiés. Hay
monitores de televisión en los que se proyectan las hazañas
del club merengue.
Las sillas son de terraza, metálicas, de color gris con reposabrazos
de madera. La vajilla blanca, al igual que el mantel y las servilletas.
Ponen copas grandes para el vino y vasos para el agua. A partir de
las once y media suben el volumen de la música en la zona
de copas impidiendo la normal comunicación y llegando
a ser molesta.
Comensales: Fuimos
cuatro:
Ricardo, Raúl, Álvaro y
Antonio Ávila.
Pan: Ponen una panera con pan cortado y una bolsita de
picos. Lo
cobran,
junto con
el aperitivo
a 2,20 € por comensal.
Aperitivo:
Chistorra: Traen en una bandejita con cuatro trocitos
de chistorra. Exiguo aperitivo rayando la ridiculez. Sin nada que destacar.
Entrantes:
Huevos estrellados con patatinas y jamón de bellota: Lo
sirven en una bandeja metálica. Sobre las patatas dos huevos
fritos y alrededor las lonchas de jamón. Se ofrecen a romperlos
y los presentan en la mesa. Las patatas bien, ni crujientes ni pastosas.
Los huevos
casi en su punto, parte de la yema estaba próxima a cuajarse.
Jamón
normal. Tomamos una ración
a 14,50
€.
Pulpo gallego de invierno a la brasa: Vienen
en una bandeja, cortado y acompañado de patata cocida con pimentón.
El pulpo buenísimo, con una textura ideal, blando y muy jugoso. Tomamos
una ración a 18,00 €.
Segundos:
Chuletón de vacuno mayor con guarnición de pimientos
del piquillo confitados: Lo
sirven en una bandeja ya pre cortado. Aunque en la carta las guarniciones
vienen a parte, la forma en la que te las ofrece el maître,
eligiendo entre dos, te da la impresión de que va incluida
en el plato, llevándote la sorpresa en la cuenta. La carne muy buena
con auténtico sabor
a vacuno. Más hecha de lo que se pidió. Pimientos ricos.
El kilo lo cobran a 52,00 €. Se pidió un
plato que pesó 1,03 Kg por lo que cobraron 53,56 €.
Bonito del norte en fritada: Forma parte de las sugerencias
del día. Lo sirven en bandejitas individuales. Vienen dos porciones
de bonito con
la fritada (una salsa hecha con tomate, pimientos verdes y cebolla)
por encima y patatas fritas inglesas a los lados, al parecer son caseras.
El bonito, un poco seco, se atenúa con la salsa, algo grasienta. Bueno
de sabor. Las patatas bien. Se pidieron dos raciones, cada una a 18,50
€.
Postres:
Arroz con leche: Lo
sirven en un recipiente parecido a una cazuelita pero de porcelana. Es
un arroz típico asturiano cocido a fuego lento durante horas. Por
encima lleva una lámina de azúcar tostada. Muy cremoso, buenísimo,
espectacular. Se pidió uno
a 7,00 €.
Sorbete de sidra D.O.P. Asturias: Lo
sirven en una copa de champagne con una pajita. Bueno. Se pidió uno
a 4,50 €.
Selección de La Esquina. Tarta de chocolate, flan de yemas,
compota de manzana y helado de vainilla: Lo
presentan en una bandeja. Viene una porción de tarta de chocolate,
un flan, cuatro trozos de compota, dos bolas de helado, una de vainilla
y otra
de chocolate y se completa, a modo de decoración, con nata. La
tarta, tipo mouse, buena pero sin nada que destacar. La compota, aunque
de apariencia
no agradable, estaba bien de sabor. De entre todos los dulces destaca por
su calidad el flan, muy bueno. Se pidió un postre para dos, lo mínimo
permitido, a 8,50 € por persona.
Cafés
e infusiones: Se
tomaron cuatro cafés, dos con hielo, uno con leche y un cortado.
Se acompañaron con unos hojaldritos. Los
cafés los cobran
a 2,70 € la unidad.
Vinos:
Campillo crianza 2010: Tinto
con denominación
de origen Rioja, de bodegas Campillo (www.bodegascampillo.com).
Seleccionado
por La Máquina como vino de la casa y embotellado
especialmente para ellos. Envejece durante 20 meses en barrica de roble
francés
y americano. Uva 100% Tempranillo. Este vino
lo bebimos en las cenas Nº 164, Nº 217 y Nº 242.
Se pidió una botella a 21 €. El precio aproximado de venta
al público de la botella es de 11,00 €. El restaurante
multiplica por 1,91 su precio. No llega al doble.
Copas: No
invitaron a chupitos.
Porcentajes: Del
total de la factura, sin contar las cañas, el 79,3% del precio
de la cena corresponde a comida y el 20,7% a bebida.
Servicio: Amable e inexperto. Hubo un tiempo muerto
entre los segundos y el postre. Prisa por recoger los primeros, aún
sin terminar,
preguntando
quién se comía lo que quedaba en el plato. Al servir preguntan
quién
pidió cada plato. Las copas de las cervezas y el postre son de
propaganda. Los maîtres van de negro y los camareros correctamente
uniformados.
La factura y la carta: Factura correcta. La carta
incluye el I.V.A. en los precios, como debe ser.
Comentario
final: Local con terraza de verano con vistas al interior
del estadio Santiago Bernabeu. Servicio amable e inexperto, algunos
retrasos. Comida correcta con algunos platos destacables. No aplican
descuentos. Los platos, semejantes a otro restaurantes de la cadena,
La cantina de las cuatro Torres, cena Nº 286, están
en torno al diez por ciento más
caros.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.