"Un ambiente internacional
que te traslada a los mejores bistró de Paris o Nueva York… Es
una referencia gastronómica en pleno corazón del barrio
de Justicia. Una decoración llena de detalles, vajilla antigua
y muebles traídos de Francia, que crean un ambiente moderno y acogedor.
Cuando empezamos en 2012 con PETIT - Monte Esquinza, especializado en
ensaladas y comida sana, nunca nos hubiéramos imaginado la acogida
recibida en estos años. Esto nos animó a abrir en Argensola,
con nuevos socios y renovadas energías. Misma filosofía
de calidad y productos. Nuestra carta se basa exclusivamente en productos
frescos y de máxima calidad. Platos elaborados con la mejor materia
prima que sorprenden por su sabor natural y calidad. Magníficos
postres caseros y los cocktails hechos por expertos al ritmo de una música
increíble."
(Información extraída de su página web)
Fundado en:
2015
Propietario:
PETTIT APETIT ARGENSOLA S.L.
Chef:
Encargado:
Ángel López Marin
El
precio medio estimado por persona en la fecha de la comida es de 50,00 €.
COMENTARIOS:
Entorno: En el barrio de Alonso Martínez, origen
de la Cofradía Club del Tragón.
Otros
restaurantes cercanos visitados por La Cofradía
Club del Tragón y que continúan abiertos son: Andomas
(cena 5)
en 1990 y El Nueve (cena 204)
en febrero de 2007.
Las cañas: Las tomamos en el propio restaurante.
Fueron un doble de cerveza Voll-Dam, a 4,20€, un vermú Izaguirre,
a 7,50 € y un Negroni a 12,00 €. Nos pusieron de aperitivo
un par de cuenquitos
de aceitunas
con hueso que estaban muy buenas.
Nombre: Le Petit. Hace referencia a un pequeño
restaurante con ambiente y mobiliario francés más que al
tipo de comida que es, principalmente, mediterránea.
Carta
en la web: Si, sin fotos no se puede descargar.
Carta de
vinos en la web: Si. Tampoco es descargable.
Local: Está situado en la calle Argensola.
La fachada es de madera antigua pintada en color verde grisáceo.
Presenta una estructura simétrica con dos puertas de madera
en color marrón, acristaladas, que permiten ver el interior
del local. En la parte central, la más amplia, hay un circulo
con el nombre del restaurante con su logo, una estrella. Debajo pone: "Bar-Café-Bistro".
En los extremos, sobre unos óvalos, hay texto escrito, en el lado
izquierdo indican algunos alimentos que se pueden consumir y en el
derecho bebidas
y
cócteles. Todas las letras están en color beige. Por encima y a los
lados de las puertas caen unas ramas con luces decorativas. Un toldo
negro con el nombre del restaurante en el centro completa la parte
superior de la fachada. Desde la callle se accede directamente al
salón
principal, pequeño, con unas quince mesas de
madera, individuales o para dos personas,
que se pueden agrupar según
las necesidades.
A la izquierda hay una barra y a la derecha las escaleras
que bajan al sótano y a los servicios. Al fondo,
antes del acceso a la cocina, hay un pequeño reservado
con una sola mesa para unas ocho personas. Allí fue en la
que nos pusieron. El comedor está decorado de forma sencilla.
Las paredes son de ladrillo visto pintadas en color blanco. La de
la
derecha tiene una serie de cedazos, de diferentes tipos, colocados
sobre ella a modo decorativo y sobre la escalera grandes letras en
negro con la palabra MERCI. Entre la escalera y la pared de la calle
hay un sofá corrido con el respaldo de color marrón.
En la pared de la izquierda, como decoración, hay colgadas varias
puertas estrechas de madera y en
dos de ellas sendas pizarras con indicaciones parecidas a las escritas
en los óvalos de la fachada. Las sillas son modernas y de de dos
tipos. El suelo es de tarima. En el comedor también hay dos
columnas de hierro que forman parte de la estructura del edificio.
El techo
está pintado de negro dejando a la vista los conductos de
climatización.
La luz es escasa y proviene de bombillas que cuelgan del techo. En
el sitio donde nos colocaron había un sofá corrido
en forma de "L"
con la mesa encajada delante y con sillas para los otros dos laterales.
Aunque la mesa era grande, era incómoda ya que para entrar
o salir una persona
sentada
en el
interior
tenía que
hacer salir a todas las que estuvieran delante.
Como viene siendo habitual desde la pandemia, no ponen mantel,
tan solo uno individual de plástico. Tampoco platillo
para el pan. Las servilletas son de papel de
color
negro.
La cubertería y la vajilla iniciales tiene apariencia
antigua afrancesada. Los vasos para el agua son
como las copas pero sin pié.
El
local está completo. Hay música de fondo,
no muy alta, con canciones de nuestra época.
Comensales: Raúl, Antonio de la Poza, Carlos,
Antonio Arnaiz y Antonio Ávila. Faltaron Justo y Ricardo.
Pan: Traen una panera con rebanadas de pan a repartir.
El pan es normal. También traen picos. Lo cobran como pan y cubierto a
1,90 € por
comensal.
Aperitivo:
No ponen aperitivo previo a la cena.
Entrantes:
Espárragos
blancos templados de temporada: Vienen en un plato llano
con tomate en rodajas, sal por encima y unas hojas de canónigos.
Se acompañan
con dos recipientes con salsa tártara y con mayonesa. Los
espárragos, a la plancha, estaban
buenísimos.
Algunos detectaron cierto sabor a mantequilla.
La salsa tártara agradable. Se pidieron dos raciones y media
para que cada comensal tomara por lo menos dos espárragos.
Cada
una la
cobran
a
21,50 € y el espárrago sale
a 5,37 €.
Tempura
de langostinos y verduras: La traen en una fuente blanca
y alargada con un cuenco en el centro con salsa de soja. Son ocho
langostinos y varias porciones de verdura, como brócoli,
espárragos
verdes, etc.. todas bien rebozadas y crujientes. Tanto los unos como
las otras estaban bien. Plato sencillo. Se pidió una ración
a 26,00 €.
Langostinos
Tikka Masala: Lo
sirven en un plato hondo. En el centro arroz cocido y alrededor los
langostinos sumergidos en la salsa. Es un plato de origen asiático
muy típico de la cocina indobritánica. "Tikka" significa
trozos y "Masala"
mezcla de especies. Por tanto el plato sería algo así como trozos
de langostinos en salsa de mezcla de especies. Estaba bueno, con un
toque
picante que se suaviza con el arroz. A alguno, de sabores mas tradicionales,
no le gustó. Se pidió una ración a 21,50 €.
Principales:
Steak Tartar (cortado
a cuchillo): Lo sirven en una fuente blanca. A un lado está
la carne picada con un huevo de codorniz por encima y cuatro rebanaditas
de pan tostado. Se acompaña, completando la otra mitad del plato,
por patatas fritas. Estaba rico. Se pidió un plato a 26,00 €.
Roast Beef
estilo inglés
con puré: Lo sirven en una fuente blanca semejante
a la anterior. En una parte vienen cinco rodajas de carne cubiertas
de salsa y sésamo por encima. Al lado se acompaña por
puré de patatas
y media docena de pimientos fritos. Muy bueno, era algo diferente
a lo esperado pero gustó. Se pidió un plato a 25,00 €.
Verduras
con chipirones: Lo sirven en un plato hondo blanco. Es una
mezcla de verduras rehogadas, brócoli, zanahoria, espárragos, y
trocitos de chipirones a la plancha. Correcto. Se pidió un
plato a 16,50 €.
Solomillo de ternera: Viene
en una fuente blanca con el solomillo en el centro, patatas fritas
a un lado y pimientos fritos al otro. Estaba bien. Se pidieron dos
raciones, cada una a 27,00 €.
Postres:
Tarta de manzana de Le Petit: La
traen en una plato llano. Es una tarta casera de manzana diferente
a las clásicas. Se acompaña de una
bola de helado de vainilla. La tarta estaba muy buena. Se pidió una
a 7,50 €.
Helado artesano de vainilla: Viene
en una copa de postre y son tres bolas. El helado normal. Se
pidió una copa
a 6,50 €.
Helado artesano de plátano: Lo
sirven igualmente en una copa de postre. Son tres bolas y estaba muy
bueno y original. Se
pidió uno
a 6,50 €.
Cheesecake caliente: La traen
en un plato llano. Es una porción estandard, estaba templada
y buena. La bola de helado de vainilla que la acompaña normal.
Se pidió uno
a 7,50 €.
Cafés
e infusiones:
Tomamos dos cafés, uno con leche a 2,70 € y otro cortado a
2,40 €. No
pusieron nada para acompañar.
Vinos:
Azpilicueta
crianza 2024: Vino
tinto con denominación de origen Rioja, de bodegas Azpilicueta
(www.azpilicueta.com). Elaborado
con uva Tempranillo 85%, Graciano 10% y Mazuelo 5%. Tras un año
de crianza en barrica de roble francés y americano, con dominio
del americano sobre el francés. Completa su envejecimiento en
botella en torno a los seis meses. Estaba bueno. Nos
bebimos una botella. El precio medio
de venta al público en las tiendas es de 9,50 € cada botella.
El restaurante la vende a 24,50 €, un 150% más caro que el
precio de venta al público en un comercio.
El
perro verde 2025: Vino blanco joven, con denominación
de origen Rueda. De la bodega de Ángel Lorenzo Cachazo (www.cachazo.com).
Está elaborado con uvas verdejo. Muy bueno. Pedimos una botellas
a 26,00 €. El precio aproximado de venta al público
en una tienda es de 12,00 € la botella. El restaurante lo vende
un 120% más caro que el precio de venta al público
en un comercio.
Copas: Nos ofrecen chupitos. Tomamos dos limoncelos
y dos cremas de orujo.
Servicio: El servicio es correcto,
aunque tardaron al principio. La mesa es amplia para los cinco comensales
que acudimos, pero está mal situada para dar buen servicio.
No ponen mantel ni plato individual para el pan y las servilletas son
de papel.
Descuentos: No
hubo.
Porcentajes: Del total del precio en factura de la cena,
sin incluir las cañas
ni las copas, 260,25 €, el 78,9% son de la comida y
69,60 €,
el 21,1% de la bebida.
La carta y la factura: Los precios de la carta en
la web están desactualizados y no son los mismos que los de la factura.
Los precios incluyen el I.V.A, como debe ser.
Comentario final: Servicio correcto.
Sin manteles en la mesa y con servilletas de papel. La
mesa adecuada para los cinco comensales.
La comida bien presentada, buena, pero sin ningún plato destacable.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.