"Como su nombre indica,
rememora los mercados de principios del siglo XX, donde puedes comprar
y degustar
su cocina de mercado en el salón y en los salones privados. Platos
y tapas para todos los gustos. Nuestra cocina se basa en los productos
de mercado.
Lo mejor de la despensa mediterránea en su mesa."
(Extraído de su Facebook y de la carta)
Fundado en:
2011
Chef:
Stefano Franzi
Este restaurante forma parte de
los veinticuatro de Gerardo Oter (Grupo
Oter). La Cofradía Club del Tragón ha estado, con
este, en siete de ellos: en El Telégrafo,
en la cena Nº 75 en
1996, en La Taberna del Puerto, en la cena Nº 107
en 1999, en el ya desaparecido Il Gusto, en la cena Nº 156
en 2003, en Teitu, en la cena Nº 174
en 2004, en Colonial Norte, en la cena Nº 237
en 2009 y en La Playa, en la cena Nº 308
en 2015.
El precio medio estimado por persona
en la fecha de la cena es de 36 a 50 €.
COMENTARIOS:
Entorno: Está situado en el barrio
de Chamberí cerca de Nuevos Ministerios.
Las cañas: Las tomamos en la cervecería
Los Torreznos, en la calle Alonso Cano 69. Fueron dos rondas de
cuatro cañas cada
una. La
primera nos pusieron de aperitivo cuatro croquetas con patatas,
buenas. La segunda, un platito de chipirones en su tinta, bien.
Pedimos también, por se lo típico, un par de torreznos troceados.
Estaban muy buenos. Cobraron por todo 14,60 €.
Nombre: Mercado de Espronceda. Como se dice en la presentación
es debido al tipo de comida que se sirve y al nombre de la calle donde
está el restaurante.
Carta
en la web: Si, con precios y sin fotos. No
coincide con la carta del restaurante, está desactualizada.
En los precios no incluyen el I.V.A. como debe de hacerse.
Carta de
vinos en la web: No tiene.
El Chef: Stefano
Franzi, italiano de Venecia, lleva muchos años
en España. Fundó el restaurante
Il Gusto y trabajó en los restaurantes
Piú di
Prima y Tameró.
Local: Es el mismo que ocupó el restaurante
Il Gusto, visitado en la cena Nº 156.
Presenta una fachada amplia de mármol, con ventanales alargados
acabados
en arcos de medio punto y contraventanas de madera. Al entrar,
en frente y a la derecha nos encontramos una barra de bar y taburetes
con mesas altas para el picoteo. De frene a la izquierda están
los salones, conectados uno a continuación del
otro. Es como un gran
pasillo
serpenteante con mesas a los lados dividido en dos partes decoradas
en diferentes estilos. En la primera zona, la más clásica,
las paredes
están pintadas
en marrón y beige conservando las columnas salomónicas
y el estilo del restaurante Il Gusto, el suelo es
como
de
mármol negro. La segunda zona está decorada como
si se saliera al exterior. Las paredes son de ladrillo
visto, imitando estar en un mercadillo en la calle. Hay grandes
fotografías con imágenes de puestos de frutas, cestos
con especias, etc... El suelo de esta parte se asemeja a adoquines
claros.
El
techo está pintado de color negro, salvo los laterales que
son de color beige. La iluminación, con
focos empotrados
y
lámparas,
es escasa,
por
lo menos en donde nos situaron, en la zona "exterior".
Tres de nosotros nos sentamos en un sillón corrido, los otros
en sillas de mimbre. La distancia entre mesas parece adecuada, sin
embargo, el espacio para cada comensal insuficiente. La mesa asignada
era pequeña
para seis
personas y la prepararon para siete. El mantel
y las servilletas son de color blanco.
Pusieron copas
grandes para el vino y pequeñas para el agua.
La vajilla variada, los platos iniciales, con dibujos
de flores, son de Vista
Alegre, Portugal. La cubertería
moderna. El local estaba
casi lleno.
Comensales:
Estuvimos todos. Antonio Arnáiz, Antonio de la Poza,
Carlos, Justo, Raúl, Ricardo y Antonio Ávila.
Pan artesano: Pusieron una panera
con tres tipos, blanco, de semillas y otro con forma de magdalena.
Al parecer el pan lo elaboran ellos mismos. No ofrecieron más pan
en toda la cena, ni siquiera cuando se incorporó Carlos, hora y
media más tarde, que ya no quedaba nada. Lo
cobran, junto con el aperitivo,
a 2,75 € por
persona.
Aperitivos:
Aceitunas y grissini: En la mesa había un recipiente
con barritas de pan grissini, bueno. Posteriormente trajeron dos
fuentecitas con aceitunas grandes. También buenas.
Crema de calabaza: Pusieron unos recipientes pequeños,
en forma de sopera, con crema de calabaza caliente. Estaba muy buena.
A Carlos no le pusieron, pero si la cobraron.
Entrantes:
Croquetas de foie gras con reducción de vino Moscatel: Las
sirven en un plato llano. En el fondo del recipiente están dibujados
unos círculos finos con la reducción de Moscatel, sobre
ellos hay seis croquetas en forma esférica,
pequeñas, del tamaño de un bocado, con una laminita de foie
por encima. En los alrededores tres moras, trocitos de fresa y un fruto
del bosque. Muy buenas. Se pidió una ración
a 15,40 €. Con el descuento se queda en 10,78 € y cada
croqueta sale a 1,80 €.
Rabas al estilo de Santander. Lo
traen en una bandeja alargada. Los calamares están finamente
cortados y bien rebozados. Le acompaña un limón cortado
de forma extraña. A unos
les parecieron buenas y a otros normales. Se pidió una
ración
a 17,05 €.
Con el descuento se queda en 11,94 €. En la carta no aparece
este plato, está el de calamar de potera al estilo de
Santander cuyo precio es de 18,15 €.
Zamburiñas con cherry y cava: Las sirven en un
plato llano alrededor de medio limón cortado de forma peculiar.
Son media docena. Llevan el tomate picado por encima. Buenas aunque deberían
haber pelado los tomates para no encontrarte la piel. El cava, si le aporta
algo,
no se nota. Se pidió una ración, seis zamburiñas,
a 19,80 €.
Con el descuento se queda en 13,86 € y cada zamburiña sale
a 2,31 €
Segundos:
Solomillo Strogonoff con mostaza al estragón
y guarnición de patatas asadas: Lo
sirven en un plato hondo moderno, como un bol con alas. En el fondo
está la mezcla del solomillo cortado y la salsa a base de
champiñones
y la mostaza preparada con hierbas de estragón. A un lado
dos patatitas y dos tomates cherry, los cuatro asados. Estaba bueno
aunque un poco
soso y se pidió sal. Se pidieron dos
platos, cada uno a 20,90 €. Con el descuento cada uno se queda
en 14,63 €.
Atún rojo de Barbate a la parrilla con verduras asadas: Lo
presentan en un plato llano. Sobre una cama de verduras asadas se amontonan
porciones de atún en los que se aprecian los colores rojo, en el interior,
y blanco, en el exterior, del paso por la parrilla. Se corona con
un poco de escarola. Muy bueno, riquísimo. Se pidieron dos
platos, cada uno a 25,30 €. Con el descuento se queda en
17,71 €.
Chipirones de costa con tagliolini a la albahaca: Lo
sirven en una fuente a modo de plato. En un extremo del centro ponen
los tagliolini, pasta italiana de huevo en forma de fideo, más
gruesa que el capellini y más
delgada que los tagliatelle. Encima un tomatito cherry asado para darle
color. Rodeando la pasta están cuatro chipirones con las marcas
de la parrilla, a un lado, todos juntos, los tentáculos. Muy
buenos. Se pidieron dos platos, a 19,80 €. Con el descuento
se queda en 13,86 €.
Pulpo de roca a la brasa y ali oli de hierbas aromáticas: Lo
presentan en una fuente. En el centro, sobre un aceite de hierbas,
una pata de pulpo. A un lado un poco de escarola. La salsa ali oli
la ponen
en un recipiente separado. Bueno de sabor, pero de textura el pulpo
estaba entre gomoso y pastoso, no dejando buenas sensaciones. Se pidió un
plato a 20,35 €. Con el descuento se queda
en 14,25 €.
Postres:
Coulant de chocolate guanaja con helado de dulce de leche: Lo
sirven en un plato llano moderno, grande y transparente. En el centro
el coulant, a un lado un bol con una bola de helado de dulce de leche.
Como decoración una fresa laminada. El chocolate guanaja tiene
un 70% de cacao. Bueno. Se pidió uno
a 8,25 €. Con el descuento se queda en 5,78 €.
Helado de vainilla y frambuesa: Lo
sirven en una copa de postre. Son dos bolas, una de cada tipo y una
hoja de menta decorativa. Bueno. Cada bola la cobran a 7,15 €.
Con el descuento se queda en 5,01 €.
Normalmente, cuando pides helado te ponen dos bolas y
tú eliges los sabores. Aquí te cobran cada bola como si fuera un
postre independiente y, a demás, no te lo advierten.
Soufflé de queso con coulís de frambuesa: Lo
sirven en un plato semejante al del coulant. En el centro el soufflé,
a un lado un recipiente con el coulís de frambuesa, que es un jugo
concentrado de esa fruta. Para decorar una fresa laminada y una hoja
de menta. Bueno. Se pidieron dos a 8,25 € cada uno. Con el descuento
se queda en 5,78 €.
Tiramisú del mercado: Lo
sirven en una especie de tazón grande. Por encima sólo se ve el mascarpone
con el chocolate espolvoreado. Un par de moras, roja y morada, junto
a una hoja de menta decoran el postre. Muy bueno. Se pidieron tres,
cada uno a 7,70 €.
Con el descuento se queda en 5,39 €.
Cafés
e infusiones:
Se tomaron tres cafés, dos de ellos descafeinados a 2,64 € cada
uno, 1,85 € con descuento. Dos infusiones
y un café bombón capuchino a 4,18 € cada uno, 2,93 € con
el descuento. Pusieron para acompañar un platito con pastas de coco.
Vinos:
Burgáns Albariño
2015: Vino
blanco con denominación de origen Rías Baixas. De las bodegas
de Martín Códax, (www.martincodax.com).
Está elaborado con uvas Albariño. Muy bueno y fresquito.
Pedimos dos botellas, el precio en la carta es de
20,35 € cada
una. El precio aproximado de venta al público
en una tienda es de 11,20 € la botella, por lo que el restaurante
lo vende casi al doble del
precio de venta en un comercio.
Celeste Roble 2015: Vino
tinto con la denominación de origen Ribera del Duero. De las bodegas
Torres, (www.torres.es).
Está elaborado con uvas de la variedad Tinto Fino (Tempranillo).
Bastante bueno. Pedimos una botella, el precio en la carta es de
18,15 € cada
una. El precio aproximado de venta al público
en una tienda es de 6,50 € la botella, por lo que el restaurante
lo vende casi al triple del
precio de venta al público en un comercio.
Copas: No invitaron a chupitos. Se tomó medio
combinado a 4,45 € y dos medios combinados premiun a 7,43 € cada
uno. Las copas no llevan descuento.
Servicio: Lento y descuidado. Tardaron mucho en venir
a atendernos, cierto es que faltaba por llegar Carlos, que se retrasó,
pero ni se acercaron a preguntar. Retraso también entre primeros
y segundos y entre estos y el postre. Se olvidaron de poner pan y aperitivo
al
comensal
retrasado.
Pusieron
seis pastas con el café cuando éramos siete, al decirlo trajeron
otro plato con siete. Hubo equivocaciones con los cafés. Probablemente
tenían
un mal día.
Van uniformados de negro con un mandil, del mismo color, con rayas verticales
doradas a juego con
la corbata.
Porcentajes: Del
total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas,
el 73,7% corresponde a comida y el 26,3% a bebida.
La carta y la factura: Ninguna contienen los precios
con el I.V.A incluido, como debe ser.
Comentario
final: Restaurante de comida de mercado con toques italianos.
Platos bien elaborados y bien presentados, en general buenos o muy
buenos. Servicio lento y descuidado. Factura correcta, salvo que
los precios figuran sin el
I.V.A. y este se calcula a posteriori. Se pidió como postre
dos bolas de helado y cobraron, sin advertirlo, por cada una de ellas,
como si hubieramos pedido dos postres. Al reservar por medio de "ClubKviar" nos
ofrecen un descuento del 30% sobre la factura, en estas condiciones
la opción de elegir vino queda limitada a los propuestos por
el restaurante. Nos ahorramos 116,36 €.
Sin el descuento la comida hubiera costado 55,41 € por persona.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.