Calle: Club de Campo Villa
de Madrid, Carretera de Castilla, km 2. Madrid.
Anterior: Paseo de la
Habana, 84. Zona Chamartín. Madrid.
Teléfono: 918
98 22 40
Web: www.dsncaja.com,
(no activa)
Fecha: 30 de enero de
2015
CENA:
PRESENTACIÓN:
Cocina de mercado .
"Espacio donde reunirnos a disfrutar
utilizando como herramienta las sensaciones que nos ofrezca nuestro paladar.
De apariencia sencilla como lo es el exterior de una caja y tan sorprendente,
inquietante y variado como puede ser lo que ésta contiene.
Iván Sáez llega solo ésta vez a ofrecernos su concepto
de cocina, aquellas recetas, mezclas de sabores y texturas con las que pretende
desencajarnos de la idea que nos había ofrecido hasta ahora para hacernos
pasar un buen rato.
De éste modo nos presenta un concepto donde prima la sencillez en
cuanto a ornamentos exteriores y se centra en el interior, en la materia
prima desde que entra, y su ciclo de vida hasta que queda expuesta a merced
del cliente."
(Extraído de su página
web)
Fundado:
El 2 de septiembre de 2014
Chef:
Iván Sáez
Jefe de sala:
Andrés Granda de Frutos
Sumiller:
Andrés Granda de Frutos
Iván Sáez estudió restauración.
Desde entonces ha pasado por la cocina de El Amparo, Tellagorri, (allí
estuvimos la Cofradía Club del Tragón en la cena Nº 132),
Le Bretagne, In Zalacain, El Kursaal, AC Santo Mauro, Mugaritz, Zaranda,
Zorzal, (también estuvimos allí en la cena Nº 219),
Senzone y Lágrimas Negras entre
otros.
El precio medio estimado por persona
en la fecha de la cena es de 50 €.
COMENTARIOS:
Las cañas: Las tomamos en un
bar cercano, cafetería Santillán. Fueron cinco cañas a 1,5 € cada
una. Pusieron de tapa cortezas de cerdo y jamón.
Nombre: Desencaja.
Es un juego de palabras en el que uno se desencaja al ver que no hay
carta y que los entrantes vienen en caja.
Carta
en la web: No. Solo hay dos menús denominados VIAJE
A LA LUNA y VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA, que cambian a diario. Al
medio
día hay un menú denominado PEDIDO EXPRÉS.
Carta de
vinos en la web: Si, con precios, que se puede bajar en PDF.
Local: Ocupa el lugar en el que en su día
estuvo el restaurante Barlovento, que visitamos en la cena Nº 69.
Es un lugar pequeño, en dos alturas, la primera, a
nivel de la calle, presenta un vestíbulo con una pequeña
barra de bar, al parecer sin servicio y da paso, tras subir
unos escalones situados
la
izquierda,
a la segunda planta
donde está el salón principal. Tiene forma alargada
agrandándose a la derecha. Allí fue donde nos
situaron en la mesa. Las paredes y el techo están
pintados de blanco, del mismo color que el suelo, y no tienen cuadros
ni decoración
alguna lo que le da luminosidad a pesar de que no dispone de ventanas
directas
a
la calle. La
iluminación artificial se consigue por apliques en las paredes,
y aún así es algo escasa. Una especie de sofá, corrido,
rodea el salón. Está tapizado en tela, con franjas
verticales, blancas y rojas. Las mesas se distribuyen frente a él
y al otro lado se colocan sillas de madera pintadas de negro y con
los asientos forrados con el
mismo tejido. El mantel es blanco, como las servilletas y la mayor
parte de la vajilla. Usan copas para el vino y vasos de colores negros
y rojos a juego con las sillas y la tapicería. El mismo tipo
de vaso nos lo encontramos en la cena Nº 295.
La cubertería moderna. Aunque el local está bien aprovechado
y las mesas muy juntas, desde nuestra posición, no notamos
falta de intimidad.
Comensales: Carlos, Raul, Justo
y Antonio Ávila.
Acompañantes: Sabino.
Pan: Lo ponen en un platito metálico y son rebanadas
de pan integral.
Menú: Se eligió "Viaje al
centro de la tierra". Consiste en un snack box (aperitivo),
cinco platos y dos postres. Cada uno sale a 40,00 €. Nos ofrecieron
complementar el menú con trufa por 5 € más por comensal
y aceptamos.
Aperitivo:
Snack box: Se presenta en una "caja sorpresa" de
cartón.
Incluye un bote de cristal para conservas con tomatitos cherry asados,
una canastilla para freír con croquetas de jamón, un recipiente
metálico
con delgadas rebanadas de pan tostado y un pequeño bol con queso fresco
y un picado de aceituna negra. Las croquetas bien hechas, muy buenas.
Las tostadas de pan,
finas y crujientes, son ideales para untar el queso con aceitunas.
La mezcla
muy
bien conseguida,
está
riquísima. Los tomatitos también muy buenos. El aperitivo nos proporciona
sabores intensos.
Entrantes:
Crema de purrusalda, fondo de espinacas, salmón y puerro: Las
sirven en un plato hondo moderno, con bastante profundidad. Las paredes
están pintadas con un fondo de espinacas, lo que le da un color
verde. En el fondo dos trozos de tronco de puerro cocido y encima de
cada
uno una porción de salmón. El plato se completa con una
crema caliente de purrusalda que vierten sobre el plato. Sorpresa visual
y de sabores.
Muy bueno.
Huevo a baja temperatura, piedra de pan, salsa de patata
ahumada y trufa negra: Lo
sirven en un bol de cristal. En el fondo la crema de patata, sobre
ella el huevo y por encima la piedra de pan. Luego lo cubren todo
con láminas de trufa y cebollino picado.
No se distingue la clara de la yema, es un todo, junto
con la crema de patata proporciona una textura muy suave y agradable
que contrasta con la crujiente del pan tostado
y triturado. La trufa le aporta un valor añadido. Un plato
buenísimo,
delicioso.
Arroz meloso, langostino y salsa de cangrejo con rocoto: Lo
sirven en plato grande llano. Sobre una cucharada extendida de la salsa
se sitúa una pequeña porción del arroz meloso
y un langostino encima. El rocoto es un pimiento peruano muy picante.
El
arroz y el langostino bueno, pero la salsa impresionante. El picante
que le aporta el rocoto hace que en boca lo envuelva todo temporalmente
sin llegar a ser persistente. Muy bueno.
Segundos:
Merluza asada, repollo, patata rota y salsa de carabineros:
Lo
presentan en plato hondo. La salsa cubre la patata y el repollo,
sobre ella se encuentra la porción de merluza con escamas
de sal en por encima. La merluza y la salsa muy buenas. Ha gustado
mucho.
Solomillo con yuca, nata, trufa, cebollino y salsa de carne: Lo
presentan en plato llano. La carne se sitúa sobre una cama con los
elementos mencionados. Unos dados de yuca frita, como si fueran patatas,
se colocan alrededor y todo se riega con el jugo de la carne. La base
suave y el solomillo tierno y en su punto. Bueno.
Tagliatele, trufas y queso parmesano: Es un plato,
fuera de menú, que le sustituyeron a Justo en lugar de su solomillo.
Lo sirven en plato hondo. Sobre la pasta lleva las láminas de trufa
y cebollino picado. En un bol a parte le sirven el parmesano para que
lo añada a su gusto. Gustó.
Postres:
Sopa de yerbas y frutas con helado de romero y teja de miel
de romero: Lo
sirven en un bol negro. En el fondo la sopa con las frutas cortadas
en daditos, encima el helado y clavado en él, en forma de
vela, como si de un barco se tratase, la teja. Como nos advirtieron
es un paseo
concatenando distintos sabores, acido, dulce... en definitiva una
explosión de sabor. Riquísimo.
Coulant de chocolate con helado de Bayleis y crema de frutos
rojos: Lo
sirven en un plato hondo. El coulant es un postre patentado
por el chef francés Michel Bras en 1981, que consiste en una
especie de bizcocho relleno de chocolate caliente. Se presenta junto
al helado de licor de whisky. Por encima lleva una crema densa, como
un caramelo, de frutos rojos. Bueno, sobre todo el helado.
Cafés
e infusiones: Entre ambas fueron cinco bebidas, todas
al mismo precio, 2,50 €. Para acompañar nos pusieron
en una caja cinco bolsitas que contenían una galleta y una pasta
de
chocolate
con
frutos secos.
Vinos:
Ultreia Mencía 2012: Tinto
con denominación
de origen Bierzo. De las bodega y viñedos de Raúl Perez.
Elaborado con uvas 100% mencía. Bueno. Pedimos dos botellas a 30,50 € la
botella. El precio aproximado de venta al público en una tienda
es de 17,50 € la
botella. El restaurante no llega a multiplicar por dos el precio
de venta al público en un comercio.
Oremus Tokaji 2010: Vino
blanco, semidulce, de la región húngara de Tokaj-Hegyalja.
La bodega fue comprada en 1993 por Vega Sicilia al gobierno húngaro
(www.tokajoremus.com).
Lo tomamos con el postre. Bueno. Nos ofrecieron
una botella, de 375 ml, a 27,00 €. El precio aproximado de venta
al público en una tienda
es de 16,00 € la
botella. El restaurante multiplica por poco más de una y media
veces el precio de venta al público en un comercio.
Copas: No invitaron a chupitos.
Porcentajes: Del
total del precio de la cena, sin incluir cañas ni copas, el
67,3% corresponde a comida y el 32,7% a bebida.
Servicio: Profesional. El maître-sumiller,
recita cada plato y su composición. Se sirven todos los platos de la
mesa a
la vez. Los camareros iban de negro y el jefe de sala de traje.
La factura y la carta: La factura correcta. Aunque
no tiene carta, las ofertas que proponen tienen los precios
con el I.V.A. incluido, como debe ser.
Comentario
final: Restaurante pequeño con decoración
minimalista predominando los colores claros. Salón bien aprovechado
con mesas muy juntas pero sin dar sensación de agobio. Iluminación
escasa. Servicio profesional. Comida de buena calidad sorprendente
en presentación
y sabores. Recomendable para repetir.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.