Calle: C/ Manuel Pombo Ángulo
18. Zona Hortaleza.
Madrid.
Teléfono: 917 50
47 94
Web: www.latabernadeelfoque.com
Fecha: 31 de enero de
2014
CENA:
PRESENTACIÓN:
Cocina andauza y mediterranea.
"El Foque restaurante situado anteriormente
en el corazón de Madrid, destacaba sobre los demás por el
estilo tan apropiado de imitar unos de nuestros maravillosos puertos españoles.
Al mando de Juan Salazar, unos de los mejores cocineros del país,
y maestro de la preparación del bacalao en 70 platos diferentes,
se puede disponer de reservados para sus comidas de empresa, y si desea
una mayor intimidad, las cenas le aportarán una velada agradable
donde incluida la juventud puede disfrutar de unos menús
asequibles y exquisitos que más adelante adjuntaremos. El Foque
cuenta entre sus vitrinas con el Diploma de acreditación
sobre la Calidad Precio-Servicio 1988 - 1989 Radio Popular, con el premio
BLANCO Y NEGRO a la cocina imaginativa de Madrid otorgado el 29 de enero
de 1989, y los siguientes ....."
(Información extraída de su página web)
Fundado en:
2011
Chef:
Andrés Palacios
Jefe de sala:
Luis Martín
Juan Salazar fue el propietario del restaurante ya desaparecido, "El
Foque". También
regentó el restaurante "La Vendimia". La
Cofradía Club del Tragón visitó
ambos, el primero en la
cena Nº 121, y
el segundo en la cena Nº 103.
Precio medio estimado por persona
en la fecha de la cena es de 30 a 40 €.
COMENTARIOS:
Las cañas: Las tomamos en la barra del
restaurante. Pusieron de aperitivo aceitunas negras y verdes. Fueron
cuatro cañas a 1,73 € cada una.
Nombre: "El
Nuevo Foque" hace referencia al restaurante original, "El Foque", del
que este es una extensión. Inicialmente se llamó "La taberna del
Foque"
pero finalmente todo el mundo lo conoce como "El Nuevo Foque".
Carta
en la web: Si, sin precios y sin fotos.
Carta de
vinos en la web: Si, sin precios.
Local: Está situado a las afueras de Madrid,
cerca de la urbanización de lujo de "La Moraleja".
Ocupa los bajos de un
moderno edificio. Delante de la entrada tiene una terraza
de cubierta por una carpa prefabricada y otra de verano a un lateral.
Se accede a través del bar. La barra queda a la izquierda,
al frente la cocina
y a la derecha, a diferente altura, el salón. La decoración
es clásica, con ambiente marinero recargado. Las paredes están
adornadas con franjas verticales de colores verdes oscuros en dos
tonos. Las
ventanas están cubiertas
de estores beiges claros. El techo es de escayola blanca y en él
hay halógenos empotrados apagados. La iluminación
es escasa y se consigue con lámparas con tulipas grandes.
Las mesas, redondas y rectangulares, no guardan la adecuada distancia
entre
ellas. Nos pusieron en una
mesa redonda suficiente para los seis pero mal situada ya que la
mitad de los asientos eran inaccesibles sin tener que levantar a
algún comensal. El mantel y las servilletas blancas. La mayoría
de la vajilla era clásica con platos individuales de loza
si bien algunos de los
platos
y bandejas
de
servir eran modernos. Había bajo platos
de alpaca. Pusieron copas para el vino y vasos para el agua. Los
cubiertos clásicos también.
Comensales: Fuimos
seis:
Justo, Carlos, Raúl, Antonio Arnáiz, Antonio de la Poza y Antonio Ávila.
Pan: Sirven una chapata pequeña por comensal. El precio
por persona,
incluyendo
el
aperitivo, es de 2,75 € y no lo incluyen en el descuento. Por cierto,
cobraron siete aperitivos en vez de seis.
Aperitivo:
Hojaldre de morcilla: Lo sirven en platos individuales.
En el centro va el hojaldre relleno con morcilla. Por encima y decorándolo
lleva rociado tomate en forma de hélice. Bueno, la morcilla parece
que lleva piñones.
Entrantes:
Tortillitas de camarones: Las sirvieron en un plato
llano y cada uno cogió una. Fritas en su punto y crujientes,
buenas aunque con poco sabor. Mientras que a unos les parecía normalitas
y
sin nada que destacar a otros les
gustó mucho. Pedimos una tortillita para cada uno a 2,75 € la
unidad. Con el descuento nos sale a 1,65 €.
Mejillones al vapor: Los ponen en el centro de la
mesa, sobre una peana semejante al esqueleto metálico de una
tulipa, que los eleva. Este artefacto permanecerá en el centro
para el resto de los platos compartidos. Nos los servimos nosotros.
Son
de gran tamaño y sabor. Muy buenos. Se pidió una
ración,
unas catorce piezas, a 10,45 €.
Con el descuento sale a 6,27 €.
Chopitos al estilo de Andalucía: Lo sirven
en un plato moderno blanco con manchas negras en una de las mitades.
Se acompaña
con un poco de limón. Los chopitos son todos parejos, casi
del mismo tamaño, están sueltos y bien fritos. Muy buenos. Se
pidió una
ración a 14,85 €. Con el descuento sale a 8,91 €
Habitas salteadas con foie de oca: Las ponen en la
peana. Las habitas están bañadas por la grasa del foie, derretida,
del que se distinguen algunos trozos. Buena combinación y sabor pero
algo saladas. Se pidieron dos raciones, una para compartir y otra para
Carlos, que, para no perder la costumbre, apareció al final de los
primeros. Cada una a 14,19 €.
Con el descuento salen a 8,51 €.
Segundos:
Tira de bacalao al pil-pil: Lo sirven en un plato
llano, grande, con forma cuasi cuadrada y con dibujos decorativos que
aparentan ser hechos a mano. En el centro la porción de bacalao
y por encima la salsa pil-pil, láminas de ajo frito y guindilla.
Bueno. Se pidió uno a 20,90 €. Con el descuento sale a
12,54 €.
Gran rueda de bacalaos: Lo traen en platos semejantes
al descrito para la Tira de bacalao. Son cuatro porciones de bacalao
cocinados de diferentes formas: Soldadito de Pavía, al estilo
el Foque, al pil-pil a la Vizcaína. Nos aconsejan comerlos en
ese orden. El soldadito de Pavía está formado por un
poco de bacalao rebozado y decorado con
una tira de pimiento. Predomina el rebozado, que no está crujiente,
sobre la materia prima. El bacalao al estilo de "El Foque" es bacalao
al pil-pil sobre el que se le añade
changurro picado. El pil-pil está suave y salado, el crustáceo
le añade sabor a mar. Bueno. El bacalao al pil-pil se presenta
como las tiras de bacalao. Los ajos le aportan un sabor más
fuerte, el pil-pil,
que es el mismo, salado. El bacalao a la Vizcaína es una porción
cubierta por la salsa Vizcaína. En la salsa, bien triturada,
no se aprecia ni
el pimiento, ni la cebolla, aunque el sabor dulzón, hace que
esté muy
buena y sea el bacalao más apreciado de la rueda. Se
pidieron cinco platos, cada uno a 23,10 €. Con el descuento salen
a 13,86 €.
Postres:
Zumo de naranja natural: Se
sirve en copa grande. Se pidió uno a 3,03 €. Con el descuento
sale a 1,82.
Tatín de manzana al horno con helado de vainilla: Lo
sirven en un plato llano pequeño. En el centro la tarta y sobre
ella la bola de helado. Está espolvoreada con canela y algo de azúcar
glass. Luego, estropeando el plato, un chorreón de jarabe de caramelo.
La tarta Tatín
buena. La canela le proporciona un olor agradable. El helado normal y el
caramelo sobra. Se pidieron cuatro, cada una a 6,60 €. Con el descuento
salen a 3,96 € la unidad.
Tatín de manzana al horno con helado de chocolate: Igual
que el postre anterior pero cambiando el helado. Gustó. Se pidió una
a 6,60 €. Con el descuento sale a 3,96 €.
Tiramisú italiano: Se
presenta en plato llano pequeño. En el centro se sitúa el pastel,
por encima, y en el plato, lleva chocolate en polvo. Se decora con unas
gotas
de chocolate líquido. Muy bueno. Se pidió una
a 6,05 €. Con el descuento sale a 3,63 €.
Cafés
e infusiones: Se
tomaron tres cafés y tres infusiones.
No los acompañaron con dulces. Tanto los cafés
como las infusiones las cobran a 1,63 € la
unidad.
Vinos:
Marqués de Riscal verdejo
2013: Vino
blanco con denominación de origen Rueda,
de las bodegas de Herederos del Marqués de Riscal S. L. (www.marquesderiscal.com).
Elaborado con uva verdejo (100%). Muy bueno fresquito. Nos bebimos dos
botellas a 17,60 € cada
una. El precio aproximado de venta al público
en las tiendas es de 7,00 € la botella. El restaurante multiplica
por 2,51 su precio. Una vez y media más.
Melquior crianza
2008, colección familiar MMI: Vino
tinto con denominación de origen Rioja, de las bodegas
Melquior-Viña Almudena (www.melquior.com).
Elaborado con uvas Tempranillo (100%). Bueno. Nos bebimos
una botella, a 18,15 €. El precio aproximado
de venta al público
es de 9,36 € la botella. El restaurante multiplica
por 1,94 su precio. Casi el doble.
Copas: No
invitaron ni ofrecieron.
Porcentajes: Del
total de la factura, sin contar las cañas, el 70,1% del precio
de la cena corresponde a comida y el 29,9% a bebida. Sin el descuento
seria respectivamente del 78,8% y del 21,2%.
Servicio: Desigual. Cambian de plato a mitad
de los primeros y no de cubiertos. Al tener dificultad de acceso
a todos los
comensales
piden el plato y te dan los cubiertos en la mano. Correctamente
uniformados, los camareros de negro y con traje el maître.
La factura y la carta: En esta factura se ha colado
un comensal de más y se ha cobrado un cubierto inexistente, 2,75 €.
Por otra parte no quedaba la tarta de naranja que figura en la carta.
Comentario
final: Decoración oscura, recargada e iluminación escasa.
Poco espacio entre mesas. Para acceder a algunos de los asientos
de la mesa era necesario que se levantara otro comensal. Servicio
desigual. Buena materia prima, platos correctamente preparados.
No le quedaba tarta de naranja. Cobran un cubierto de más. Al reservar
por "el tenedor" nos ahorramos, 96,82 €, un 29,2%
de la factura. Aunque
se debería, no incluye el I.V.A. en los precios de la carta. No invitaron
a chupitos.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.